Llevo en la
blogosfera (palabra que demuestra que ya nos vamos entendiendo, ella y yo) desde el nueve de febrero. No puedo hacerme el listo, por lo tanto, pero he leído ya suficientes blogs como para tener en la cabeza un retrato a lápiz, una caricatura, del
bloguero tipo, que me parece a mí que es:
1/ Izquierdoso (
militante o no), laico (el tema del mes ha sido el papa Ratzinger Z y así se ha llamado el post más común) y antiglobo. Aunque también está la gran
excepción.
2/ Oficinista o funcionario, de esa clase que tiene acceso ilimitado a internet y muuuucho tiempo libre (más o menos como yo). Clásicamente actualiza en horas de trabajo, y el tema de lo mucho que odia su curro suele ocupar posts y posts.
3/ Metropolitano y cosmopolita, por los conciertos a los que va y los viajes que hace (dos temas favoritos, y además te lo comentan con pelos y señales). Es un mundo bastante pijo, y si quitas los blogs de capitalinos y de gente de bcn por un lado, y los de expatriados que les gusta fardar de vivir en el extranjero (el peor es
éste), te quedan poquitos.
4/ Melómano y gran
connaiseur. Si tienen la sección
Escuchando, hará todo lo que pueda para que ni dios conozca el grupo. En general hablará durante posts y posts de los últimos discos de unos grupos que la verdad, ni en su casa a la hora de comer... Hace poco leí
uno en el que el bloguero pedía sugerencias para el tono de su móvil nuevo y le recomendaban Fischerspooner ("Es ideal: petardo, pero poco conocido"). La sofisticación llega a unos extremos preocupantes (sobre todo para los despistados como yo).
5/ Obsesionado con la difusión. No puede faltar un contador de visitas (que será probablemente la página de inicio del bloguero), y, si está nominado para algún premio, te dirá por activa, por pasiva, en todos los idiomas, que votes por él. Con tal de que lo enlacen por ahí, pondrá en su página cientos de miles de enlaces que ni visita ni tienen nada que ver con él.
Bueno, yo seguiría, la verdad, pero ya se me ha pasado la rabia y la mala leche que he ido acumulando esta semana a base de leer blogs... Que conste que la mayoría de estas críticas las dirijo también contra mí mismo... Cuéntenme por favor en qué puntos les he tocado la moral y en cuáles me he equivocado de plano. Y enlácenme, je je je.