WOLFE Y CERCAS

La novela como vehículo de exploración, en manos del novelista como piloto o guía, es tal vez la mejor herramienta que existe para la captación de la verdad, precisamente porque su naturaleza heterogénea, abierta, la capacita para dar cabida a investigaciones (ficticias o no) como la de Cercas y al mismo tiempo la faculta a no emitir tesis ni hipótesis, a no pronunciarse, a dejar al lector en silencio en el momento justo en que la historia cuaja y todas las piezas encajan. La clave está precisamente en ese silencio: en su profundidad, en su perfección y en la total ausencia de murmullos, como el que ocurre al final deUn artista del mundo flotante, de Ishiguro. Con este autor Cercas tiene en común la rarísima sabiduría de saber trasladar al individuo el peso de la Historia y la aún más rara de saber trasladar a la Historia el peso del individuo, así el criado de un nazi inglés en Los restos del día, así la velada figura de Sánchez Mazas de los Soldados, así este Rodney Falk que es presentado desde todos los puntos de vista posibles, que es la mejor manera de acercarse a la realidad, como todos sabemos, porque no existe la gente con sólo un perfil ni las monedas con una sola cara.
1 comentario
Ella y su orgía -
Con respecto a Cercas, tengo pendiente la relectura de su "Soldados ..." (cuando comencé el libro el cuerpo me pedía más lírica), pero gracias por hablar del último: has despertado mi interés.
"Lo que queda del día" es simplemente maravilloso.
Besines.